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La propuesta impulsada por los países del G20, en la reciente Cumbre de Roma, busca nivelar el cobro fiscal a las transnacionales, revertir la caída impositiva en las últimas décadas y evitar la evasión en paraísos fiscales. Han respaldado la iniciativa 136 países, que representan el 90% del PIB mundial, y se planea ponerla en marcha en 2023. Aplicarla será tarea de cada país, tras su ratificación, según sus propias leyes. Gran parte de los países de América Latina respaldan la iniciativa, entre ellos, todos en los que Englobally Latinoamérica tiene presencia (Argentina. Brasil, Chile, Colombia, Costa Rica, México, Panamá, y Perú), a los que se suma España.

El sistema impositivo que se propone estará sustentado en dos pilares.

  1. Las grandes corporaciones internacionales que tengan una facturación de más de 750 millones de euros tendrán una tasa del 15% al impuesto sobre la renta.
  2. Que los ingresos abonados lleguen a los países donde obtienen sus ingresos, independientemente de donde tengan su residencia fiscal. Esta medida se aplicará a las corporaciones que tengan una facturación mundial sobre los 20.000 millones de euros y una rentabilidad superior al 10%. De esta forma, se reasignará a las jurisdicciones de mercado el 25% de beneficio que supere el umbral del 10%.

También el acuerdo considera, una vez que este vigente, eliminar los tributos a los servicios digitales existentes, así como el compromiso de no introducir impuestos del mismo tipo en el futuro.

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Este cambio obedece a la necesidad de los Estados de gravar a las multinacionales que operan en muchos países y que pueden establecer sucursales en jurisdicciones con bajas tasas impositivas. De esta forma, pagan menos impuestos, aunque la mayoría de las ganancias provenga de ingresos obtenidos en otros países. Es un hecho que cada vez más los ingresos que vienen de servicios intangibles y servicios digitales han migrado a lugares conocidos como paraísos fiscales.

El pacto evita esta dinámica al limitar la carrera a la baja al establecer una tasa impositiva mínima y al obligar a las empresas a pagar impuestos en la jurisdicción donde obtienen las ganancias.

Los promotores de esta iniciativa señalan que esta es una forma de homogeneizar el sistema tributario internacional, impidiendo que las grandes corporaciones cambien sus operaciones de un país a otro para obtener ventajas tributarias.

La iniciativa también cuenta con detractores que señalan que los Estados siempre encuentran incentivos que desnaturalicen la norma como subsidios, exenciones, créditos u otro mecanismo fiscal, modificando la tasa efectiva que pagan las empresas.

También se abren interrogantes sobre la estrategia que aplicarán en el futuro los paraísos fiscales.


Publicado el 11-2021 por Englobally Latinoamérica